El test de inteligencia es una evaluación psicológica diseñada para medir las capacidades cognitivas de una persona, tales como el razonamiento lógico, la memoria, la comprensión verbal y la habilidad para resolver problemas. Este tipo de prueba es fundamental para identificar fortalezas y debilidades intelectuales, lo que permite un mejor entendimiento del potencial individual. Además, los resultados pueden ser utilizados en contextos educativos y laborales para orientar decisiones importantes y personalizar estrategias de aprendizaje o desarrollo profesional.