Hola hace unos días que no puedo dejar de tragar o escupir saliva. Varias veces me pasó pero se me i
Hola hace unos días que no puedo dejar de tragar o escupir saliva. Varias veces me pasó pero se me iba cuando le dejaba de prestar atención o luego de unas horas o diez, pero ahora ya estoy así hace más de una semana luego de que hace un mes comenzaran a molestarme los oídos con zumbidos por un problema que tuve y ya me estoy tratando, pero que es muy estresante. Puede ser que la hipersalivacion sea como consecuencia de este estrés?
3 respuestas
Estimado sí el estrés puede ocasionar diferentes molestias, en primer lugar debe resolver la causa que generó el estrés, sino puede solo solicite una consulta psicoterapéutica. mejore en lo posible su calidad de vida evalúe su alimentación, el descanso, realice actividades físicas, meditación, yoga, caminatas, natación, sino logra resolver solicite una consulta con un médico psiquiatra y psicoterapéutico, saludos cordiales.
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Hola. Sí, es posible que el estrés genere ese síntoma. Mi recomendación es que inicies psicoterapia para hablar de lo que necesites. Es posible que haya temas generadores de estrés y que aún no abordas adecuadamente. Saludos.
Sí, puede ocurrir que en un contexto de estrés el cuerpo quede tomado por una función automática: tragar, respirar, parpadear, escuchar un zumbido. Cuanto más intenta controlarlo o sacárselo de encima, más presente se vuelve. Desde una lectura clínica, el problema no sería solo la saliva, sino el lugar que tomó esa sensación en su atención. El cuerpo queda como “vigilado” y eso arma un circuito: noto la saliva, me preocupo, intento dejar de notarla, la noto más. Primero conviene continuar con el control médico/otorrino, sobre todo porque menciona zumbidos y molestias en los oídos. Pero si lo orgánico está en tratamiento y la preocupación persiste, puede ser útil trabajarlo psicológicamente. Desde la logoterapia, la intención paradójica puede ayudar: en vez de luchar todo el tiempo contra el síntoma, hacer por un momento el gesto contrario, incluso con humor: “a ver si puedo notar la saliva un poco más”. No para provocarse daño, sino para aflojar la pelea ansiosa contra el cuerpo. A veces el alivio empieza cuando uno deja de obedecerle al síntoma como si fuera una amenaza.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.

