Cuait trifluoperazina - Información, expertos y preguntas frecuentes

Uso de Cuait trifluoperazina

Ansiolítico. Antipsicótico.

Indicaciones

A altas dosis: trifluoperazina está indicada para el tratamiento sintomático de la esquizofrenia, especialmente del tipo paranoide, y otros trastornos psicóticos excepto en trastorno depresivo mayor (DSM IV). También está indicada como adyuvante en el tratamiento a corto plazo de la agitación psicomotriz severa e impulsividad, como por ejemplo, en el retraso mental. A bajas dosis: trifluoperazina está indicada como adyuvante en el tratamiento a corto plazo de la ansiedad como síntoma cuando la misma no responde al tratamiento convencional.

Precauciones especiales

Dosificación

Con el fin de armonizar las indicaciones propuestas: adultos: altas dosis: la dosis inicial es de 5mg dos veces por día, luego de una semana puede ser aumentada a 15mg/día. De ser necesario, incrementos de 5mg pueden hacerse a intervalos de 3 días como mínimo. Cuando se alcanza el control de los síntomas, la dosis debe reducirse gradualmente hasta alcanzar la dosis mínima eficaz. Como en todos los tranquilizantes mayores, la mejoría clínica puede no ser evidente hasta varias semanas luego de indicado el tratamiento. Es recomendable la suspensión gradual del tratamiento. Bajas dosis: 2 a 4mg/día en dosis repartidas de acuerdo a la severidad del cuadro. De ser necesario la dosis puede ser incrementada a 6mg/día; por encima de este rango, hay riesgo de aparición de síntomas extrapiramidales. Ancianos y debilitados: reducir la dosis inicial a la mitad. Niños: altas dosis: (niños menores de 12 años), la dosis inicial no debe exceder los 5mg/día repartidos en varias dosis; cualquier aumento en la dosis debe realizarse con precaución a intervalos no menores a 3 días y teniendo en cuenta la edad, el peso y la severidad de los síntomas. Bajas dosis: niños de 3 a 5 años: hasta 1mg/día en dosis repartidas. Niños de 6 a 12 años: la dosis puede incrementarse a un máximo de 4mg/día.

Contraindicaciones

CUAIT TRIFLUOPERAZINA comprimidos está contraindicado en los casos de hipersensibilidad conocida a las fenotiazinas, en los estados comatosos o con gran depresión, debidos a depresores del sistema nervioso central (SNC) y en presencia de discrasias sanguíneas, depresión de la médula ósea y hepatopatías preexistentes.

Advertencias

Disquinesia tardía: algunos pacientes tratados con drogas neurolépticas (antipsicóticas) pueden desarrollar disquinesia tardía, un síndrome consistente en movimientos disquinéticos involuntarios, potencialmente irreversibles. Si bien la prevalencia de este síndrome parece ser mayor en los ancianos, especialmente en las mujeres de edad avanzada, es imposible basarse en estos estimados para predecir, al momento de iniciar un tratamiento neuroléptico, cuáles serán los pacientes con posibilidades de desarrollar este síndrome. Se desconoce si los diferentes neurolépticos difieren en su potencial para provocar disquinesia tardía. Se cree que tanto el riesgo de desarrollar el síndrome, como la posibilidad de que sea irreversible, aumentan a medida que se incrementa la duración del tratamiento y la dosis total acumulada. Sin embargo, aunque con menor frecuencia, se observaron casos con terapias relativamente cortas y a dosis bajas. No se conoce ningún tratamiento para la disquinesia tardía establecida, aunque el síndrome puede remitirse en forma parcial o total, luego de la supresión del fármaco. Por otro lado, el tratamiento neuroléptico en sí mismo puede suprimir (en forma total o parcial) los signos y síntomas del síndrome y, de este modo, enmascarar el proceso patológico subyacente. Se desconoce cuál puede ser el efecto que posee la supresión sintomática sobre el curso a largo plazo del síndrome. En consecuencia, los neurolépticos se deben prescribir de modo tal que se minimice la posibilidad de desarrollar disquinesia tardía. Como regla general, las terapias crónicas con neurolépticos deberán reservarse para los pacientes con enfermedad crónica que: 1) se sabe que responden a las drogas neurolépticas y 2) carecen de otra alternativa, igualmente efectiva, pero potencialmente menos perjudicial. En aquellos pacientes que no requieren tratamiento crónico, se deberá buscar la dosis más baja y la duración del tratamiento más corta que produzca una respuesta satisfactoria. Periódicamente se deberá reevaluar la necesidad de continuar con la terapéutica. En el caso de que aparezcan signos y síntomas de disquinesia tardía en pacientes tratados con neurolépticos, se deberá considerar la discontinuación de la droga. Sin embargo, algunos pacientes pueden requerir que la terapia continúe a pesar de la ocurrencia de este síndrome. Síndrome neuroléptico maligno (SNM): ocasionalmente se han comunicado casos de un complejo sintomático potencialmente fatal conocido como síndrome neuroléptico maligno (SNM) asociado con el uso de agentes antipsicóticos. Las manifestaciones clínicas del SNM son: hipertemia, rigidez muscular, alteración del estado mental y evidencias de inestabilidad del sistema nervioso autónomo (pulso o presión sanguínea irregular, taquicardia, diaforesis y disritmias cardíacas). La evaluación diagnóstica de los pacientes con este síndrome es complicada. Para arribar a un diagnóstico es importante identificar los casos en los que el paciente presenta una enfermedad grave (por ej.: neumonía, infección sistémica, etc.) y signos y síntomas extrapiramidales no tratados en forma adecuada. Otras consideraciones importantes en el diagnóstico diferencial incluyen: toxicidad anticolinérgica central, ataque cardíaco, fiebre medicamentosa y patologías primarias del SNC. El manejo del SNM incluye: 1) discontinuación inmediata de los antipsicóticos y otros medicamentos que no resulten esenciales para la terapia, 2) tratamiento sintomático intensivo y estricto control médico, 3) tratamiento de todos los problemas médicos serios concomitantes, en los casos en que se disponga de un tratamiento específico. No existe un consenso generalizado acerca de los regímenes farmacológicos específicos para el SNM no complicado. Si un paciente requiere tratamiento antipsicótico después de haberse recuperado de un SNM, se deberá considerar la potencial reintroducción de la terapia. Mantener al paciente bajo estricta vigilancia médica, dada la posibilidad de que el SNM recurra. Algunos pacientes tratados con litio más un neuroléptico han presentado un síndrome encefalopático que en ocasiones estuvo seguido de daño cerebral irreversible. Por lo tanto, vigilar cuidadosamente a los pacientes tratados con esta combinación. Aquellos sujetos con reacciones de hipersensibilidad conocidas a las fenotiazinas (por ej.: discrasias sanguíneas, ictericia) no deberían ser expuestos a otra fenotiazina, incluyendo CUAIT TRIFLUOPERAZINA, a menos que, a juicio del médico, los posibles beneficios del tratamiento justifiquen los riesgos potenciales. CUAIT TRIFLUOPERAZINA comprimidos puede alterar la capacidad mental y/o física, especialmente durante los primeros días del tratamiento. Por lo tanto, se recomienda precaución en los pacientes que desarrollen actividades que requieran un estado de alerta (por ej.: conducir automóviles u operar maquinarias). En caso de administrar, en forma simultánea o sucesiva con la droga, sedantes, narcóticos, anestésicos, tranquilizantes o alcohol, deberá considerarse la posibilidad de que se presenten efectos depresores acumulativos no deseados. Uso durante el embarazo: no se ha establecido la seguridad del uso de CUAIT TRIFLUOPERAZINA comprimidos durante el embarazo. Por lo tanto, no se recomienda su administración a mujeres embarazadas, a menos que el médico considere que es absolutamente necesario. Los beneficios potenciales deberán justificar claramente los posibles riesgos para el feto. Ocasionalmente se informaron casos de ictericia prolongada, signos extrapiramidales, hiperreflexia o hiporreflexia en recién nacidos cuyas madres habían recibido fenotiazinas. Los estudios de reproducción en ratas, a las que se les administró una dosis de 600 veces superior a la recomendada en humanos, arrojaron una mayor incidencia de malformaciones con respecto al grupo control y una reducción en el tamaño y el peso de la camada, como resultado de la toxicidad materna. Estos efectos no se observaron con la mitad de esa dosis. No se detectaron efectos adversos sobre el desarrollo fetal en conejos a los que les administró una dosis 700 veces superior a la recomendada en humanos, ni en monos que recibieron una dosis 25 veces mayor de la dosis humana. Uso durante la lactancia: existen pruebas de que las fenotiazinas se excretan en la leche materna. Dado el potencial de la droga de producir efectos adversos en los lactantes, deberá decidirse si se interrumpe la lactancia o el fármaco, teniendo en cuenta la importancia de este último para la madre.

Efectos adversos y efectos secundarios

Pueden presentarse mareos, somnolencia, reacciones cutáneas, rash, sequedad de boca, insomnio, amenorrea, fatiga, debilidad muscular, anorexia, galactorrea, visión borrosa y reacciones neuromusculares (extrapiramidales). Reacciones neuromusculares (extrapiramidales): estos síntomas se observan en una cantidad importante de pacientes hospitalizados por alteraciones mentales. Se pueden caracterizar por inquietud motora, de tipo distónico, o pueden asemejar un parkinsonismo. De acuerdo con la intensidad de los síntomas, se deberá reducir la dosis o interrumpir la terapia. En caso de reiniciar el tratamiento, se deberá utilizar una dosis más baja. Si estos síntomas se presentan en niños o embarazadas, se interrumpirá la administración del fármaco en forma definitiva. En la mayoría de los casos, se logrará el control del paciente mediante el uso de barbitúricos por la vía de administración adecuada. (La administración de clorhidrato de difenhidramina puede ser de utilidad). En los casos más graves, la administración de un antiparkinsoniano (excepto levodopa) por lo general produce una regresión rápida de los síntomas. Deberán instituirse medidas de soporte apropiadas, tales como mantener un flujo aéreo adecuado e hidratar al paciente. Inquietud motora: los síntomas pueden incluir agitación o desasosiego y, ocasionalmente, insomnio. A menudo desaparecen en forma espontánea. A veces se asemejan a los síntomas neuróticos o psicóticos originales. No se deberá incrementar la dosis hasta que los mismos se hayan resuelto. Si esta fase resulta muy molesta, por lo general resulta posible controlar los síntomas reduciendo la dosis o utilizando un fármaco alternativo. El tratamiento con antiparkinsonianos, benzodiazepinas o propanolol puede ser de utilidad. Distonías: los síntomas pueden incluir: espasmo de los músculos del cuello que en ocasiones progresa a tortícolis, rigidez de los músculos del cuello que en ocasiones progresa a tortícolis, rigidez de los músculos extensores de la espalda que puede llegar a opistótonos, espasmo carpopedal, trismo, dificultad en la deglución, crisis oculógiras y protusión de la lengua. Usualmente se resuelven a las pocas horas y, casi siempre, dentro de las 24 a 48 horas de interrumpida la terapia. En los casos leves, a menudo es suficiente con tranquilizar al paciente o administrar un barbitúrico. En los casos de intensidad moderada, los barbitúricos por lo general brindan un alivio rápido de los síntomas. En los casos más graves en pacientes adultos, la administración de agentes antiparkinsonianos, excepto levodopa, usualmente produce una rápida desaparición de los síntomas. También puede resultar efectiva la administración de cafeína con benzoato de sodio por vía intravenosa. En los niños, por lo general, basta con contener al paciente o administrar un barbitúrico (también puede ser útil emplear clorhidrato de difenhidramina inyectable). Si el tratamiento con antiparkinsonianos o con clorhidrato de difenhidramina no logra revertir los signos y síntomas, se deberá reconsiderar el diagnóstico. Seudoparkinsonismo: los síntomas pueden incluir: facies inmóvil, salivación, temblor, movimientos espontáneos (rodar píldoras), rigidez en rueda dentada y marcha hipocinética. Es importante contener y sedar al paciente. En la mayoría de los casos estos síntomas se controlan fácilmente con la administración concomitante de un antiparkinsoniano. Estas drogas deberán administrarse únicamente cuando resulte necesario. En general, una terapia de algunas semanas a 2 o 3 meses será suficiente. Después de ese lapso, se deberá evaluar al paciente para determinar si necesita continuar con el tratamiento. (Nota: no se ha demostrado la eficacia de la levodopa en el seudoparkinsonismo). Ocasionalmente es necesario reducir la dosis de CUAIT TRIFLUOPERAZINA comprimidos o suspender la terapia. Disquinesia tardía: como ocurre con el resto de los agentes antipsicóticos, los pacientes sometidos a terapias prolongadas, pueden desarrollar disquinesia tardía durante o después del tratamiento. Con una frecuencia mucho menor, este síndrome puede aparecer después de períodos relativamente cortos de terapia con dosis bajas. Puede presentarse en pacientes de todas las edades. Si bien la incidencia de este síndrome parece ser mayor en los ancianos, especialmente en las mujeres de edad avanzada, es imposible basarse en los estimados de prevalencia para predecir, en el momento de iniciar un tratamiento neuroléptico, cuáles serán los pacientes con posibilidades de desarrollar este cuadro. Los síntomas son persistentes y en algunos pacientes, parecen ser irreversibles. El síndrome se caracteriza por movimientos rítmicos involuntarios de la lengua, cara, boca o mandíbula (por ej.: protrusión de la lengua, fruncimiento de la boca, movimientos de mascar). Algunas veces estos se acompañan de movimientos involuntarios de las extremidades. En raras ocasiones estos últimos son las únicas manifestaciones de una disquinesia tardía. También se ha descripto la distonía tardía, una variante de la disquinesia tardía. No se conoce un tratamiento efectivo para la disquinesia tardía, los agentes antiparkinsonianos no alivian los síntomas de este síndrome. En caso de ser clínicamente factible, se recomienda discontinuar la administración de todos los antipsicóticos, si aparecen estos síntomas. En el caso de ser necesario reiniciar el tratamiento, aumentar la dosis del agente, o cambiar a otra droga antipsicótica, el síndrome puede resultar enmascarado. Se informó que la aparición de movimientos coreicos finos de la lengua puede constituir un signo del síndrome, y, si se interrumpe la terapia en ese momento, es posible que el cuadro no se desarrolle. Reacciones adversas informadas con CUAIT TRIFLUOPERAZINA comprimidos u otros derivados fenotiazínicos: los efectos adversos con las diferentes fenotiazinas varían en tipo, frecuencia y mecanismo de ocurrencia, así, algunos están asociados a la dosis, mientras que otros se vinculan a la hipersensibilidad individual del paciente. Algunos efectos adversos pueden presentarse con mayor frecuencia o intensidad en pacientes que están cursando problemas médicos específicos (por ej.: los pacientes con insuficiencia mitral o feocromocitoma, experimentan hipotensión severa después de recibir ciertas fenotiazinas a las dosis recomendadas). No todos los efectos adversos mencionados a continuación se observaron con cada uno de los derivados fenotiazínicos, pero se informaron con uno de ellos y, por lo tanto, deberían tenerse en cuenta cuando se administran fármacos de esta clase: síntomas extrapiramidales (opistótonos, crisis oculógiras, hiperreflexia, distonía, acatisia, disquinesia, parkinsonismo), algunos de los cuales pueden durar meses y aun años, especialmente en los pacientes ancianos con daño cerebral previo, convulsiones de tipo Gran mal y Petit mal, particularmente en pacientes con anormalidades en el EEG o antecedentes personales de esta clase de trastornos, alteración de las proteínas en el líquido cefalorraquídeo, edema cerebral, intensificación y prolongación de la acción de depresores del SNC (opiáceos, analgésicos, antihistamínicos, barbitúricos, alcohol), atropina, calor, insecticidas organofosforados, reacciones autonómicas (sequedad de boca, congestión nasal, cefalea, náuseas, constipación, obstipación, íleo adinámico, trastornos en la eyaculación/impotencia, priapismo, colon atónico, retención urinaria, miosis y midriasis), reactivación de procesos psicóticos, estados de tipo catatónico, hipotensión (en algunos pacientes que estaban recibiendo tranquilizantes fenotiazínicos se observaron cambios electrocardiográficos, particularmente inespecíficos, usualmente alteraciones reversibles de las ondas Q y T. Si bien las fenotiazinas no producen dependencia psíquica ni física, la interrupción repentina de los tratamientos prolongados puede provocar síntomas temporarios (por ej.: náuseas, vómitos, mareos, temblores). Nota: ocasionalmente ha habido reportes de muerte súbita en pacientes tratados con fenotiazinas. En algunos casos, la causa aparente fue paro cardíaco o asfixia debidos a la inhibición del reflejo de la tos.

Preguntas sobre Cuait trifluoperazina

Nuestros expertos han respondido 14 preguntas sobre Cuait trifluoperazina

Estimado hable con su médico psiquiatra está ocurriendo con mucha frecuencia que o están en falta o son extremadamente caros, siempre hay medicación que puede reemplazarse, pero debe ser evaluado…

Estimado, lo ideal es tener una consulta y evacuarlas en ese ámbito por aca imposible, MasCincuentaycuatronueveoncesesentayunocuarentaytressesantadiez. Saludos NeuroCareTraumaCenter

Buenas tardes, gracias por su consulta.
El Cuait D puede asociarse a un aumento de peso relativo, por lo cual siempre en los tratamientos es bueno monitorear esta cuestión para maximizar…

¿Qué profesionales prescriben Cuait trifluoperazina?


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