Quepaz - Información, expertos y preguntas frecuentes

Uso de Quepaz

Antipsicótico. Código ATC: N05A.

Indicaciones

QUEPAZ está indicado para el tratamiento de la esquizofrenia y del trastorno bipolar. Trastorno bipolar: Episodios depresivos asociados con trastorno bipolar. Episodios maníacos agudos asociados con trastorno bipolar, tanto en monoterapia como en combinación con litio o ácido valproico. Depresión: La eficacia de quetiapina en los episodios depresivos asociados con trastorno bipolar fue demostrada en dos estudios clínicos de 8 semanas de duración, controlados con placebo, doble ciego, randomizados que incluyeron pacientes con trastorno bipolar I o II. La eficacia no se evaluó más allá de 8 semanas. Manía: La eficacia de Quetiapina en la manía fue demostrada en dos estudios de 12 semanas con monoterapia y un estudio de 3 semanas con tratamiento combinado en pacientes con trastorno bipolar I, hospitalizados inicialmente por manía aguda durante 7 días como máximo. La efectividad de quetiapina no fue evaluada sistemáticamente en ensayos clínicos durante períodos que superen las 12 semanas de monoterapia y 3 semanas en tratamiento combinado.

Precauciones especiales

Dosificación

Adultos: Para el tratamiento de la esquizofrenia: Las dosis diarias totales durante los primeros cuatro días de tratamiento son: 50mg el primer día, 100mg el segundo día, 200mg el tercer día y 300mg el cuarto. Luego la dosis debe ser graduada a la dosis eficaz común de 300 a 450 mg al día. La dosis puede ser ajustada según la respuesta clínica y la tolerancia de cada paciente dentro del rango de 150 a 750mg/día. Para el tratamiento de trastorno bipolar: Episodios depresivos: QUEPAZ debe administrarse una vez por día, por la noche comenzando con 50mg/día (Día1) hasta alcanzar los 300mg /día (Día 4). Los pacientes que en los ensayos clínicos recibieron 600 mg, aumentaron la dosis a 400 en el día 5 y alcanzaron la dosis de 600 mg en el día 8. Episodios maníacos: Las dosis diarias totales para los 4 primeros días de tratamiento con QUEPAZ son: 100 mg para el primer día, 200 mg en el segundo, 300 mg en el tercero y 400 mg en el cuarto, tanto como monoterapia como tratamiento adyuvante a los estabilizadores del humor. Los aumentos posteriores de la dosis hasta 800 mg/día en el sexto día deben alcanzarse con incrementos no mayores a 200 mg/día. Puede ajustarse la dosis de acuerdo con la respuesta clínica y la tolerabilidad del paciente en particular, en el rango de 200 a 800 mg/día. La dosis efectiva usual se encuentra dentro del rango de 400 a 800 mg/día. Pacientes de edad avanzada: QUEPAZ, al igual que otros antipsicóticos, debe administrarse con precaución en este grupo etario. Deben comenzar el tratamiento con 25 mg/día. La dosis debe aumentarse diariamente de 25 a 50 mg hasta alcanzar la dosis efectiva, la cual seguramente será menor que la utilizada en pacientes más jóvenes. Niños y adolescentes: QUEPAZ no se encuentra aprobado para su uso en niños y adolescentes ya que no se ha evaluado la eficacia y seguridad de quetiapina en estos grupos de edad. Compromiso renal y hepático: En los pacientes con compromiso de la función renal o hepática el clearance de quetiapina se reduce aproximadamente un 25%. Quetiapina es extensamente metabolizada en el hígado por lo cual debe usarse con precaución en pacientes con diagnóstico de insuficiencia hepática. Los pacientes con insuficiencia renal o hepática deben iniciar el tratamiento con QUEPAZ 25 mg/día, incrementando la dosis diariamente con aumentos de 25 a 50 mg/día hasta alcanzar la dosis efectiva.

Farmacología

Mecanismo de acción: Quetiapina es un antipsicótico atípico. Quetiapina interactúa con un amplio número de receptores de neurotransmisores. Quetiapina presenta mayor afinidad por los receptores cerebrales de serotonina 5HT2 que por los de dopamina D1 y D2. Por otro lado N-desalquil-quetiapina, el principal metabolito activo de quetiapina en plasma, presenta alta afinidad por el transportador de norepinefrina. Quetiapina y N-desalquil-quetiapina también presentan alta afinidad por receptores histaminérgicos y a1 adrenérgicos, con menor afinidad por los receptores a2 adrenérgicos y 5HT1 serotoninérgicos. Quetiapina no presenta afinidad por los receptores muscarínicos colinérgicos ni por los receptores para benzodiazepinas. Efectos farmacodinámicos: Quetiapina es activa en las pruebas de actividad antipsicótica; por ejemplo, la prueba de evitación condicionada. También bloquea la acción de los agonistas domaminérgicos, lo que se traduce tanto en el comportamiento como electrofisiológicamente y eleva la concentración de metabolitos de dopamina, un índice neuroquímico del bloqueo de receptores dopaminérgicos D2. Los resultados de estudios en animales que permiten pronosticar la aparición de síntomas extrapiramidales (SEP), revelaron que quetiapina sólo produce una ligera catalepsia cuando se administran dosis eficaces para bloquear los receptores D2, que quetiapina causa reducción selectiva en la despolarización de las neuronas dopaminérgicas mesolímbicas A10, versus las neuronas nigroestriatales A9 involucradas en la función motora y que quetiapina muestra una mínima capacidad distónica en monos sensibilizados con neurolépticos. Eficacia clínica: Los resultados de tres estudios clínicos controlados con placebo en los que se utilizaron dosis de 75 a 750 mg/día, no identificaron diferencias entre los grupos de tratamiento con quetiapina y placebo en relación a la incidencia de SEP o el uso concomitante de anticolinérgicos. En cuatro estudios clínicos, evaluando dosis de quetiapina de hasta 800 mg para el tratamiento de episodios maníacos de trastorno bipolar controlados con placebo, en monoterapia y terapia combinada con litio o valproato, no se observaron diferencias entre quetiapina y placebo en la incidencia de SEP o en el uso concomitante de anticolinérgicos. Quetiapina no produce aumentos sostenidos de los niveles de prolactina. En un estudio clínico de múltiples dosis fijas, no hubo diferencias en los niveles de prolactina al finalizar el estudio, entre el grupo que recibió quetiapina en el rango de dosis recomendadas y el grupo que recibió placebo. En ensayos clínicos, quetiapina ha demostrado ser efectiva tanto en el tratamiento de los síntomas positivos así como de síntomas negativos de la esquizofrenia. En un estudio comparativo con clorpromazina y en dos estudios comparando con haloperidol, quetiapina demostró eficacia similar a corto plazo. En estudios clínicos, quetiapina ha mostrado ser efectivo como monoterapia o como tratamiento adyuvante en la reducción de los síntomas maníacos en pacientes con trastorno bipolar. La dosis media en la última semana de tratamiento con quetiapina en los pacientes respondedores fue de aproximadamente 600 mg y alrededor del 85% de los respondedores estaban en el rango de dosis entre 400 y 800 mg/día.

Contraindicaciones

QUEPAZ está contraindicado en pacientes hipersensibles a cualquiera de los componentes de este producto.

Advertencias

Enfermedades cardiovasculares: QUEPAZ debe administrarse con precaución en pacientes con enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares conocidas, u otras condiciones que predisponen a la hipotensión. Quetiapina puede producir hipotensión ortostática, especialmente durante el período inicial de titulación de la dosis, esto es más frecuente en pacientes de edad avanzada que en pacientes más jóvenes. En estudios clínicos quetiapina dentro del rango de dosis indicadas no se asoció con prolongación persistente del intervalo QTc. No obstante, al igual que con otros antipsicóticos, se deberá tener precaución al prescribir quetiapina con fármacos de los cuales se sabe que pueden prolongar el intervalo QTc, especialmente en pacientes de edad avanzada, pacientes con síndrome congénito de QT prolongado, Insuficiencia cardíaca congestiva, hipertrofia cardíaca, hipokalemia o hipomagnesemia. Crisis convulsivas: En los estudios clínicos controlados, no se encontraron diferencias en la incidencia de crisis convulsivas entre los pacientes que recibieron Quetiapina o placebo. Al igual que con otros antipsicóticos, se recomienda tener precaución al tratar a pacientes con antecedentes de crisis convulsivas. Discinesia tardía: Al igual que con el uso de otros antipsicóticos, es posible que quetiapina cause discinesia tardía luego de tratamientos prolongados. Si aparecen signos y síntomas de discinesia tardía, debe considerarse la posibilidad de reducir la dosis o de suspender la administración de QUEPAZ. Síndrome neuroléptico maligno: El tratamiento antipsicótico se ha asociado con el síndrome neuroléptico maligno. Sus manifestaciones clínicas incluyen hipertermia, alteración del estado mental, rigidez muscular, inestabilidad autonómica y aumento de la creatinfosfoquinasa (CPK). En tal caso, debe suspenderse la administración de QUEPAS y aplicarse un tratamiento médico adecuado. Pacientes de edad avanzada con psicosis relacionada a demencia: Los pacientes añosos con psicosis relacionada a demencia tratados con fármacos antipsicóticos atípicos tienen un aumento en el riesgo de muerte comparado con placebo. El análisis de esos pacientes en 17 estudios controlados con placebo, reveló un riesgo de muerte en los pacientes tratados con droga de 1,6 a 1,7 veces superior a lo observado en pacientes tratados con placebo. En el curso de un estudio controlado de 10 semanas, la frecuencia de muertes en pacientes tratados con droga fue alrededor de 4,5%, en comparación con una frecuencia de alrededor del 2,6% en pacientes tratados con placebo. Si bien las causas de muerte variaron, la mayoría fueron de origen cardiovascular (por ej. insuficiencia cardiaca), muerte súbita o infecciosas (por ej. neumonía). QUEPAZ no está indicado para el tratamiento de pacientes con psicosis relacionada con demencia. Hiperprolactinemia: Si bien en los estudios clínicos no se ha demostrado elevación de la prolactina con quetiapina, se observó aumento en los niveles de prolactina en estudios con ratas y se asoció con un aumento en las neoplasias de la glándula mamaria en ratas. Estudios experimentales indican que aproximadamente un tercio de las neoplasias mamarias en humanos son prolactina dependientes in vitro, un factor de potencial importancia en el caso de prescripción de estos fármacos en pacientes con cáncer de mama detectado previamente. Hasta la fecha no se ha detectado ni en los estudios clínicos, ni en los epidemiológicos, una asociación entre la administración crónica de este tipo de fármacos y la tumorogénesis en humanos. La evidencia disponible se considera muy limitada para ser conclusiva. Neutropenia Severa: La neutropenia severa (Recuento de neutrófilos menor a 0,5 x 109/L) ha sido raramente reportado en estudios clínicos con quetiapina. La mayoría de los casos de neutropenia severa ha ocurrido dentro de los primeros dos meses posteriores al inicio del tratamiento. No parece haber una relación con la dosis administrada. Los posibles factores de riesgo para neutropenia incluyen un recuento bajo de células blancas pre-existente, y antecedentes de neutropenia inducida por drogas. QUEPAZ debería ser discontinuada en pacientes con recuento de neutrófilos menor a 1 x 109/L. (Ver sección Efectos Adversos). Reacciones agudas de abstinencia: Los síntomas agudos de abstinencia tales como náuseas, vómitos, e insomnio se han descrito en raras ocasiones luego de la suspensión abrupta de dosis elevadas de antipsicóticos. También se puede presentar recurrencia de síntomas psicóticos y se ha reportado la aparición de trastornos de la motilidad involuntaria, tales como acatisia, distonía y discinesia). Por lo tanto, se aconseja una suspensión gradual. Suicidio: la posibilidad de un intento de suicidio es inherente al trastorno bipolar. Una estrecha supervisión de los pacientes de alto riesgo debe acompañar al tratamiento farmacológico. Hipertiroidismo: los estudios clínicos con quetiapina demostraron una disminución relacionada con las dosis en los niveles de tiroxina (T4) total y libre de aproximadamente 20% en el extremo más elevado del rango de dosificación terapéutica. Elevación del colesterol y triglicéridos: En los estudios de esquizofrenia la proporción de pacientes con aumentos en los niveles de colesterol por encima de 249mg/dl. y de triglicéridos a valores mayores o iguales de 200mg/dl fueron 16% y 23% respectivamente para los pacientes tratados con quetiapina, en comparación con 7% y 16% respectivamente para los pacientes tratados con placebo. En los estudios de depresión bipolar, la proporción de pacientes con aumentos de colesterol y triglicéridos a tales niveles fueron 9% y 14% respectivamente para los pacientes tratados con quetiapina, en comparación con 6% y 9% respectivamente para los que recibieron placebo. Aumento de transaminasas: Se han reportado incrementos transitorios y reversibles de transaminasas séricas (principalmente transaminasa glutámico-pirúvica). En los estudios de esquizofrenia, la proporción de pacientes con elevaciones de transaminasas que superan 3 veces el límite superior del rango normal de referencia, en un conjunto de estudios controlados contra placebo de 3 a 6 semanas, fue aproximadamente 6% para quetiapina en comparación con 1% para placebo. En los estudios de manía bipolar aguda, la proporción de pacientes con aumentos de transaminasas que superan tres veces el límite superior del rango normal de referencia, en un conjunto de estudios controlados contra placebo de 3 a 12 semanas, fue aproximadamente 1%, tanto para Quetiapina como par el placebo. Estos incrementos tuvieron lugar usualmente dentro de las 3 primeras semanas de tratamiento con el fármaco y rápidamente retornaron a los niveles previos al estudio sin que se discontinuara el tratamiento con quetiapina. En los estudios de depresión bipolar, la proporción de pacientes con elevaciones de transaminasas que superan 3 veces el límite superior del rango normal de referencia, en dos estudios controlados con placebo de 8 semanas de duración, fue de 1% para quetiapina y del 2% para placebo. Efectos hepáticos: En caso de aparecer ictericia debe suspenderse la administración de quetiapina. Hiperglucemia: La hiperglucemia o exacerbación de la diabetes preexistente se ha reportado muy raras veces durante el tratamiento con quetipaina. Se aconseja un monitoreo clínico adecuado de los pacientes diabéticos y los que tienen factores de riesgo para desarrollar diabetes mellitas (Ver también el apartado "Reacciones Adversas"). Regulación de la temperatura corporal: Si bien no se ha reportado con quetiapina, la perturbación de la capacidad del organismo para reducir la temperatura corporal central ha sido atribuida a los agentes antipsicóticos. Se aconseja precaución apropiada al prescribir QUEPAZ a pacientes que experimentaran condiciones que puedan contribuir a un aumento de la temperatura corporal central, por ej. ejercicios extenuantes, exposición a calor extremo, recibir medicación concomitante con actividad anticolinérgica o estar expuesto a deshidratación. Disfagia: Se han asociado alteraciones de la motilidad esofágica y aspiración con el uso de fármacos antipsicóticos. La neumonía espirativa es una causa común de morbilidad y mortalidad en pacientes de edad avanzada, en particular, los que padecen demencia tipo Alzheimer severa. quetiapina y otros fármacos antipsicóticos deben usarse con precaución en pacientes con riesgo de neumonía espirativa.

Interacciones

El uso concomitante de quetiapina con inductores de enzimas hepáticas, tales como carbamazepina, puede reducir considerablemente la exposición sistémica a quetiapina. Según la respuesta clínica puede ser necesario considerar la posibilidad de aumentar la dosis de QUEPAZ cuando se lo administra conjuntamente con un inductor de enzimas hepáticas. Durante la administración simultánea de fármacos inhibidores potentes de CYP3A4 (tales como antimicóticos azólicos y los antibióticos macrólidos) las concentraciones plasmáticas de quetiapina pueden ser significativamente mayores a las observadas en lo pacientes de estudios clínicos. En consecuencia se deberá administrar dosis inferiores de QUEPAZ. Se deberá considerar especialmente a los pacientes ancianos o debilitados. La relación riesgo-beneficio requiere consideración individual para cada paciente. INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y OTRAS FORMAS DE INTERACCIÓN: Dado que los efectos fundamentales de quetiapina se ejercen sobre el sistema nervioso central, QUEPAZ debe ser utilizado con precaución en combinación con medicación de acción central y con alcohol. Debido a su capacidad potencial de inducir hipotensión, QUEPAZ puede aumentar los efectos de ciertos fármacos antihipertensivos. Quetiapina puede antagonizar los efectos de levodopa y agonistas dopaminérgicos. La farmacocinética del Litio no fue alterada al ser administrado concomitantemente con quetiapina. Los parámetros farmacocinéticos del ácido valproico y de la quetiapina no se alteraron en grado clínicamente relevante al ser coadministrados como valproato semisódico (también conocido en EE. UU de América como divalproato sódico) y Hemifumarato de Quetiapina. El valproato semisódico es un compuesto de coordinación estable que contiene valproato de sodio y ácido valproico en una relación molar 1:1. La farmacocinética de quetiapina no fue alterada en forma significativa al ser administrada con los antipsicóticos risperidona o haloperidol. Sin embargo la administración conjunta de quetiapina junto con tioridazina causó un incremento en la depuración de la primera. Quetiapina no ha mostrado acción inductora sobre los sistemas de enzimas hepáticas que intervienen en el metabolismo de la antipirina. Sin embargo, en un estudio de múltiples dosis para evaluar la farmacocinética de quetiapina en pacientes antes y durante el tratamiento con carbamazepina (una conocida droga inductora de las enzimas hepáticas), la administración conjunta de carbamazepina aumentó significativamente la depuración de quetiapina. Este incremento en la depuración redujo la exposición sistémica a quetiapina (medida por ABC) a un promedio del 13% de la exposición observada durante la administración de quetiapina sola; si bien pudo observarse un efecto mayor en algunos pacientes. Como consecuencia de esta interacción pueden obtenerse concentraciones plasmáticas inferiores, por lo cual deberá considerarse en cada paciente, la posibilidad de emplear una mayor dosis de QUEPAZ según la respuesta clínica. Se deberá considerar que la dosis diaria máxima recomendada de QUEPAZ es de 750mg/día para el tratamiento de la esquizofrenia y 800mg/día para el tratamiento de episodios maníacos asociados con el trastorno bipolar. El tratamiento continuado con dosis altas deberá considerarse sólo como resultado de una cuidadosa evaluación individual de la relación riesgo/ beneficio para el paciente. La administración concomitante de quetiapina y fenitoína, otro inductor de las enzimas microsomales, también provocó aumentos de la depuración de quetiapina. En pacientes que reciben en forma conjunta QUEPAZ y fenitoína y otros inductores de las enzimas hepáticas (por ej. barbitúricos, rifampicina) puede ser necesario aumentar la dosis de QUEPAZ para mantener el control de los síntomas psicóticos. Al contrario, si se suspende la administración de estos fármacos y se los reemplaza por un medicamento no inductor (por ej. valproato sódico), puede ser necesario disminuir la dosis de QUEPAZ. La principal enzima del citocromo P450 que interviene en el metabolismo de quetiapina es la CYP3A4. La farmacocinética de quetiapina no se vio modificada después de la administración concomitante con cimetidina, conocido inhibidor de las enzimas del citocromo P450. Al ser administrada junto con los antidepresivos imipramina (inhibidor de la enzima CYP2D6) o fluoxetina (inhibidor de las enzimas CYP3A4 y CYP2D6), la farmacocinética de quetiapina no fue significativamente modificada. Se recomienda precaución al administrar quetiapina concomitantemente con inhibidores potentes de CYP3A4, tales como antimicóticos azólicos y los antibióticos macrólidos. El clearance promedio de lorazepam administrado por vía oral (2mg, dosis única) se redujo un 20% en presencia de Quetiapina, administrada en dosis de 250mg tres veces por día. EMBARAZO Y LACTANCIA: No se ha establecido la seguridad y la eficacia de quetiapina durante el embarazo en humanos (Ver apartado "Datos preclínicos de seguridad: Estudios de reproducción" para datos sobre toxicidad reproductiva en animales). Por esta razón QUEPAZ solo debe usarse durante el embarazo si los beneficios esperados justifican los potenciales riesgos. Se desconoce el grado con el que quetiapina pasa a la leche materna humana. Debe recomendarse a la mujeres evitar la lactancia durante el tratamiento con QUEPAZ. Efecto sobre la capacidad para conducir un vehículo y operar maquinaria: Dado que QUEPAZ puede producir somnolencia, se debe aconsejar precaución a los pacientes que operan maquinarias peligrosas, incluidos los automotores. INFORMACIÓN SOBRE LA SEGURIDAD PRECLÍNICA: Estudios de toxicidad aguda: Quetiapina tiene una baja toxicidad aguda. Los hallazgos en ratones y ratas después de la administración oral (500 mg/kg) o intraperitoneal (100 mg/kg) fueron característicos de un medicamento neuroléptico eficaz y abarcaron: disminución de la actividad motora, ptosis, pérdida del reflejo de enderezamiento, presencia de líquido alrededor de la boca y convulsiones. Estudios de toxicidad en la administración repetida: En estudios de dosis múltiples realizados en ratas, perros y monos, quetiapina produjo los efectos esperados de un medicamento antipsicótico sobre el sistema nervioso central (por ejemplo, sedación con dosis bajas y temblor, convulsiones o postración con la exposición a dosis altas). La hiperprolactinemia, inducida por la actividad antagonista de quetiapina o de sus metabolitos a nivel de los receptores dopaminérgicos D2, varió entre especies pero fue más pronunciada en ratas; se observó una variedad de efectos a consecuencia de éste en el estudio de 12 meses, tales como hiperplasia mamaria, aumento del peso de la hipófisis, disminución del peso del útero y aceleración del crecimiento de las hembras. En ratones, ratas y monos, se observaron efectos morfológicos y funcionales reversibles sobre el hígado, compatibles con la inducción de enzimas hepáticas. En ratas y monos se observaron hipertrofia de las células foliculares tiroideas y cambios concomitantes de las concentraciones plasmáticas de hormona tiroidea. La pigmentación de distintos tejidos, en particular la tiroides, no se asoció con efectos morfológicos ni funcionales. En perros, ocurrieron aumentos transitorios de la frecuencia cardíaca, sin efecto alguno sobre la presión arterial. Las cataratas triangulares posteriores que se observaron después de 6 meses en perros con la dosis de 100 mg/kg/día fueron compatibles con la inhibición de la biosíntesis del colesterol en el cristalino. No se observaron cataratas en monos Cynomolgus tratados con dosis de hasta 225 mg/kg/día, ni en roedores. La supervisión realizada durante los estudios clínicos en el ser humano no reveló opacidades de la córnea relacionadas con el medicamento. No se observaron signos de reducción de los neutrófilos ni de agranulocitosis en ninguno de los estudios de toxicidad. Estudios de carcinogénesis: En el estudio realizado en ratas (dosis de 0, 20, 75 y 250 mg/kg/día), la incidencia de adenocarcinomas mamarios aumentó con todas las dosis en ratas hembras, a raíz de la hiperprolactinemia prolongada. En ratas (250 mg/kg/día) y ratones (250 y 750 mg/kg/día) machos, se produjo un aumento de la incidencia de adenomas benignos de las células foliculares tiroideas, compatible con los mecanismos conocidos propios de los roedores y resultantes de un aumento de la depuración hepática de tiroxina. Estudios sobre la reproducción: Si bien en ratas se observaron efectos relacionados con los niveles elevados de prolactina (reducción marginal de la fertilidad de los machos y pseudogestación, prolongación de los periodos de diestro, aumento del intervalo antes del coito y reducción de la tasa de gestación), éstos no se aplican directamente a los seres humanos debido a las diferencias existentes entre las especies en cuanto al control hormonal de la reproducción. Quetiapina no evidenció efectos teratogénicos. Estudios de mutagénesis: Los estudios sobre toxicidad genética realizados con quetiapina demuestran que no es un medicamento mutagénico ni clastogénico.

Efectos adversos y efectos secundarios

Las reacciones adversas más frecuentemente reportadas con quetiapina son: somnolencia, mareos, sequedad bucal, astenia leve, constipación, taquicardia, hipotensión ortostática y dispepsia. Al igual que con otros antipsicóticos, se han asociado con quetiapina síncope, síndrome neuroléptico maligno, leucopenia, neutropenia y edema periférico. Las incidencias de las reacciones adversas asociadas con quetiapina se detallan a continuación en el formato recomendado por el Consejo de Organizaciones Internacionales de Ciencias Médicas (CIOMS). Grupo de trabajo III, 1995:El tratamiento con quetiapina ha sido asociado con leves disminuciones de los niveles de hormonas tiroideas, en particular T4 total y T4 libre, relacionada con la dosis. Las reducciones en T4 total y libre tuvieron su máximo dentro de las primeras dos a cuatro semanas de tratamiento con quetiapina sin ninguna reducción mayor durante el tratamiento a largo plazo. En casi todos los casos, la suspensión del tratamiento con quetiapina se asoció con una reversión de los efectos sobre T4 total y libre, independientemente de la duración del tratamiento. Se observaron reducciones de menor magnitud en T3 total y T3 reversa solamente con las dosis más altas. Los niveles de tiroglobulina se mantuvieron sin cambios y, en general, no se observaron incrementos recíprocos en TSH. No se han observado indicios de que quetiapina cause hipotiroidismo de importancia clínica. Se han reportado casos muy raros de hiperglucemia o exacerbación de diabetes preexistente durante el tratamiento con quetiapina. Al igual que con otros antipsicóticos, QUEPAZ puede causar prolongación del intervalo QTc pero en estudios clínicos, esto no se asoció con aumentos persistentes (Ver apartado "Precauciones y Advertencias"). Se han comunicado casos infrecuentes de isquemia cerebral y accidente cerebrovascular. Se ha reportado un caso de priapismo en un paciente que recibía quetiapina antes del inicio de la comercialización. Si bien no se ha establecido la relación causal con el uso de quetiapina, se ha reportado que otros fármacos con efectos bloqueantes alfa-adrenérgicos inducen priapismo y es posible que Quetiapina comparta esta capacidad. El priapismo severo puede requerir una intervención quirúrgica. Se han reportado reacciones agudas de abstinencia (Ver "Precauciones y Advertencias". Se han reportado en estudios de postcomercialización episodios de ictericia.

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