Si la tos se corta demasiado, puede dificultar la eliminación de secreciones. Lo ideal es expectorar el moco; si el verde persiste, conviene control médico.
Una vez preparado el sobre o frasco, lo ideal es consumirlo en el momento. Si sobra, se puede guardar en heladera hasta 12 horas, pero después pierde efectividad y no conviene usarlo.